viernes, 16 de agosto de 2013

Vuelos baratos y low-cost, ¡cuidado!

 La crisis agudiza el ingenio y las grandes aerolíneas gastan cantidades importantes de dinero en marketing para captar a los usuarios que buscan vuelos baratos low cost por internet.

Es de cajón pensar que a todos nos gusta pagar lo mínimo posible por viajar, de ahí que una "supuesta" oferta de un vuelo a París por 9 euros ida y vuelta nos haga, cuanto menos, interesarnos por el reclamo.

Esos 9 euros tienen tanta letra pequeña, tanto asterisco que te remite a la parte baja del anuncio, que lo que inicialmente es un chollo low cost se puede convertir en el vuelo más caro de tu vida.

Los que no estén acostumbrados a operar con este tipo de compañías de vuelos baratos a bajo coste tienen que tener en cuenta lo siguiente:

1. Si no tienes mucho tiempo para contratar tu vuelo por internet, ni empieces. Son tantas vueltas las que te hacen dar, tanto cuidado el que tienes que poner para no contratar sin querer un seguro de vida para tu perro (y no tienes perro), que fácil se te va a ir casi una hora en hacerlo todo con la dedicación que requiere.

2. Muchas veces, estas compañías en su sites de internet activan todo "por defecto" y tendrás que ir pacientemente desactivando las opciones: seguro, reserva de asientos, equipaje de mano y bodega, coches de alquiler, hotel...

3. Ojo con el equipaje, tanto de mano como el que factures en bodega. El precio "gancho" de una compañía lowcost nunca lo incluye (la típica maleta a facturar) y sí una (y sólo una) pieza de mano, siempre y cuando se ajuste estrictamente a las medidas de equipaje de cabina que ellos determinan. Si tienes claro que vas a llevar una maleta y que la vas a facturar, compra este derecho a la hora de reservar tu vuelo: te saldrá más barato que en el mismo aeropuerto (el precio por maleta oscila entre los 40 € y los 60 € según la aerolínea).

4. Equipaje de mano. Que tú seas capaz de llevar en la mano un hipopótamo no significa que ellos consideren esto como equipaje de mano. El bulto (uno) que te dejarán subir al avión sin sobreprecio nunca podrá exceder de ciertas medidas y peso. No te confíes: pesa y mide tus bultos pues ellos lo harán, y si te pasas aunque sea en un centímetro o un kilo, lo pagarás a precio de oro. Por cierto, una bolsa del Carrefour con patatas fritas y un troley son DOS bultos, por lo que te pedirán o bien que metas la bolsa en el troley (estropearás las patatas) o que la factures.

5. Tonto el último. Tampoco se incluye en la superoferta la posibilidad de reservar asiento. No te extrañe si cuando llegues a la puerta de embarque con dos horas de antelación ves una cola interminable. Simplemente es por que el primero que llega se sienta donde quiere, por lo que los últimos en entrar es obvio suponer que se sentarán entre el señor gordo y el niño que no para de dar patadas al asiento. Reservar asiento con anterioridad es posible, pero con sobreprecio.

6. Tarjeta de embarque. ¿Qué os parecería que os cobrasen 25 euros por imprimios la tarjeta de embarque? Moraleja: con mínimo dos días de antelación, entrad de nuevo en el site e id a la zona de checkin online para sacar vuestra tarjeta de embarque. Los descuidos, como véis, se pagan.

7. Pagos. De esto no se libra nadie. Una vez que has conseguido la hazaña de llegar casi al final de la contratación de tu vuelo económico lowcost a través de la web de la aerolínea, llega el momento de pagarlo. Te cobrarán un X % dependiendo del tipo de tarjeta con la que pagues, tenlo en cuenta.

8. Venta a bordo. Lo más parecido a un zoco marroquí. Aquí venden de todo: periódicos y revistas, bebidas y bocadillos fríos y calientes, tabaco, merchandising de la compañía, artículos usuales de venta a bordo... y lo mejor de todo. En una empresa como Ryanair te dan la posiblidad de jugar a su famoso "Rasca de Ryanair", que por 1 euro, ¡te puede tocar un vale de 10 € para utilizar en los productos que vende en el avión!

9. Los aeropuertos de destino suelen ser de segunda categoría, donde las tasas son más baratas que los principales. Cuenta con un gasto extra para el traslado a la ciudad principal.

La buena noticia es que, con paciencia, cuidado, atención y tiempo puedes volar ida y vuelta a París por poco más de 9 €, ¡aunque te hayas dejado media vida en conseguirlo!